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Vida y Salud

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Desde la cartera de salud, a través del área de Comunicación Estratégica,  se difunde información relacionada a las maneras de fomentar los buenos hábitos alimenticios desde temprano.

Nuestra energía y bienestar depende en gran parte, del tipo y de la calidad de nuestra alimentación. Esta, a su vez, está directamente relacionada con los hábitos que adoptamos desde la infancia. Es por esto, que mientras más temprano se comienzan a inculcar los buenos hábitos de alimentación en los niños, la recompensa será siempre, una mejor salud a largo plazo.

Uno de los conocimientos más importantes que se le puede transmitir a un hijo, es a comer bien. Esto implica no solamente que aprenda a escoger aquellos alimentos que favorecen su salud, sino también a desarrollar una actitud sana y positiva ante la alimentación en general.  Aquí le ofrecemos algunos consejos que se pueden poner en práctica hoy mismo.

Crear un ambiente agradable en torno a la mesa.  La comida alimenta el cuerpo y el entorno alimenta el espíritu. Que la familia se reúna a comer al menos una vez al día, aprovechando para compartir lo ocurrido en la casa, en la escuela o el trabajo, con el fin de  estrechar la comunicación y la unión familiar. Es importante darles a los niños participación; dejar que pongan la mesa y que  ayuden en pequeños quehaceres tales como a preparar la ensalada o  servir el agua. 

Evitar que los hijos se acostumbren a comer frente al televisor.  Comer es también una actividad social, ideal para compartir y no para aislarse. Además de que frente al televisor se come de más, es una mala costumbre y debería eliminarse, al igual que el uso de los teléfonos celulares.

No se debe catalogar a los alimentos como “buenos” o “malos”. Claro está que las golosinas y la comida chatarra, no son las mejores, pero hay que evitar categorizar a los alimentos porque todo es relativo. En vez de eso, ayudarlos a asociar lo que come con las actividades que le gustan y le interesan: la leche fortalece los huesos que le permiten jugar al fútbol y las frutas contienen vitaminas y antioxidantes que mejoran la apariencia de su cutis si padece de acné, por dar algunos ejemplos.

Hay que enseñarles la importancia de un buen desayuno.  Es la primera comida del día y la base para que funcionen bien en la escuela.  Si desde chicos se acostumbran a desayunar, no se saltarán esta importante comida más tarde en la vida.

En la creación de hábitos, conviene que se predique con el ejemplo. Así los hijos no recibirán mensajes contradictorios. Recordar siempre que lo que vean y aprendan a hacer ahora serán los patrones de su vida en el futuro. Enseñarles día a día a valorar positivamente los alimentos y a disfrutar de una cena o almuerzo en familia. Así serán mucho más saludables tanto mental como físicamente.

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